"Las primeras imágenes del cine mostraron a los obreros saliendo de la fábrica, pero la cámara que filmó estas escenas era los dueños de la fábrica y no de los obreros", César González sentencia esta frase ante un público que lo escucha atento luego de ver su undécimo largometraje. El cineasta, escritor y artista plástico presentó el último sábado junto a Rodrigo Lugones "Rancho Merlo Blues" en el marco de la vigésima edición del Festival de Cine Latinoamericano, y como una declaración de principios indisoluble, afirmó: "Yo filmo, luego existo". La película, situada en Merlo, narra la historia de un grupo de amigos que tienen una banda de rock y persiguen el sueño de tocar y grabar su primer disco. Pero el camino no es fácil, está lleno de obstáculos de todo tipo, los habituales -pero no naturales- para los que vienen de abajo y habitan la periferia bonaerense; los que sienten sobre sus espaldas la proximidad de la muerte o la determinación (casi) imbat...
Un espacio de expresión y reflexión sobre esta realidad distópica