"Las primeras imágenes del cine mostraron a los obreros saliendo de la fábrica, pero la cámara que filmó estas escenas era los dueños de la fábrica y no de los obreros", César González sentencia esta frase ante un público que lo escucha atento luego de ver su undécimo largometraje. El cineasta, escritor y artista plástico presentó el último sábado junto a Rodrigo Lugones "Rancho Merlo Blues" en el marco de la vigésima edición del Festival de Cine Latinoamericano, y como una declaración de principios indisoluble, afirmó: "Yo filmo, luego existo". La película, situada en Merlo, narra la historia de un grupo de amigos que tienen una banda de rock y persiguen el sueño de tocar y grabar su primer disco. Pero el camino no es fácil, está lleno de obstáculos de todo tipo, los habituales -pero no naturales- para los que vienen de abajo y habitan la periferia bonaerense; los que sienten sobre sus espaldas la proximidad de la muerte o la determinación (casi) imbat...
Veinte líneas para digerir el presente. Un baile. Otro baile, nueve años después, casi diez. Una derrota. Una victoria. Una época que sonríe y otra que mira el presente sin entenderlo. El antiperonismo ruge, se unifica y se expande. El pueblo en la vereda de enfrente. La alegría de los “rotos”, la desilusión de los “ilustrados”. La masturbación intelectual twittera. Abrazos y consuelos. Muecas y hombreras. ¿La década ganada? La década perdida: 2015-2025. ¿Quién gana cuando se discute la ayuda a los discapacitados? Un aluvión de parrafadas de escribas y una superposición de voces de los dueños del micrófono moderno. Una nueva interna. La interna de siempre. Una, dos conducciones. Ningún horizonte. Otra carta. Una más. ¿Para qué? La no renovación. El pasado como propuesta de futuro. La endogamia inoperante. Los gobernadores. Los intendentes. ¿Y el aparato? ¿Y el sindicalismo? La quietud de los exmilitantes. Las básicas cerradas. La patria monotribu...